lunes, 28 de marzo de 2011

Jesús no es Dios: Mentira de los Testigos de Jehová

LA DIVINIDAD DE CRISTO

Para los testigos de Jehová, Jesús no es Dios verdadero. Según ellos, Jesús es la primera creatura de Dios. Veamos qué dice realmente la Sagrada Escritura.

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Por Jorge Luis Zarazúa Campa.

+ Lupita, católica.

• Anita, católica impreparada.

•Ana: Buenos días, Lupita. Fíjate que vengo a verte porque tengo algunas dudas sobre la Iglesia y sobre Cristo.

+Lupita: Buenos días, Ana. ¿De qué dudas se trata?

•Ana: Pues fíjate que este fin de semana visité a unos parientes que son testigos de Jehová y me invitaron al Salón del Reino, el lugar donde ellos se reúnen para estudiar sus revistas.

+Lupita: ¿Así que fuiste a meterte a la cueva del lobo?

•Ana: Pues es que me invitaron con mucha amabilidad y no pude negarme.

+Lupita: Precisamente ese es el problema de los católicos: les abrimos fácilmente la puerta a los que vienen a perturbar nuestra fe o aceptamos con mucha ingenuidad las invitaciones a sus templos. No, Ana, hay que aprender a decir que no. Pero bueno, ya pasó. Vamos a ver lo de tus dudas.

•Ana: Pues son varias, pero ahora voy a comentarte una que me preocupa mucho. Es sobre la divinidad de Cristo. Fíjate que el pastor o no recuerdo como le llaman a su dirigente, me dijo que Jesús no es Dios, que Jehová es el único Dios todopoderoso.

+Lupita: ¿Y te dio algunas citas bíblicas?

•Ana: Si, hasta me las anotó en una hoja de papel, para que yo las buscara con calma en mi propia Biblia. Aquí las traigo. A ver, la primera que me dio es Mateo capítulo veintiséis, versículo cuarenta y dos:

Y alejándose de nuevo, JESÚS POR SEGUNDA VEZ ORÓ ASÍ: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad» (Mt 26,42).

•Ana: Cuando el pastor me leyó este pasaje bíblico, me hizo este comentario: Si Jesús es Dios, ¿por qué está orando o rezando a sí mismo? No, Anita, Jesús está rezando a su Padre celestial, a Jehová, y por lo tanto, Jesús no es Dios, pues Jehová es el único Dios verdadero.

+Lupita: Mira, Anita, para entender mejor este texto bíblico, tenemos que partir de la doctrina católica sobre la Trinidad, pero de ella hablaremos ampliamente en otra ocasión. Basta decir ahora que en Dios hay tres personas distintas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Por eso no hay que extrañarse que Jesús, el Hijo, ore a su Padre.

•Ana: También me dio otro texto. Es Jn 14,28:

Han oído que les he dicho: «Me voy y volveré a ustedes.» Si me amaran, se alegrarían porque me voy al Padre, porque EL PADRE ES MAYOR QUE YO (Jn 14,28).

+Lupita: Mira, Anita, no hay nada difícil en este texto. Lo que pasa es que el Hijo se encarnó, es decir, tomó nuestra naturaleza humana. En este sentido, el Hijo es menor que el Padre, o como lo dice Jesús, el Padre es mayor que él. Como ves, todo tiene una explicación. Fíjate en lo que dice la Biblia al respecto:

Y la Palabra SE HIZO CARNE,  y habitó entre nosotros (Jn 1,14).

•Ana: Pues así como lo explicas tú, todo tiene sentido. Ahora explícame lo siguiente: el pastor también me dijo que Jesús es la primera creatura hecha por Dios. Cuando le dije que me diera un texto bíblico, me dio Prov 8,22:

El Señor ME CREÓ, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas (Prov 8,22).

+Lupita: En este texto del libro de los Proverbios se está hablando de la Sabiduría como si fuera una persona. Aunque algunas frases de este capítulo 8 pueden aplicarse a Jesús, no hay que tomarlo todo al pie de la letra para decir que habla de Cristo.

•Ana: Ya entiendo. El pastor también me dio el siguiente texto: Colosenses, capítulo uno, versículo quince, donde, según ellos, se dice que Jesús

Es Imagen de Dios invisible, PRIMOGÉNITO DE TODA LA CREACIÓN (Col 1,15).

•Ana: Según lo que me explicó, ellos lo interpretan diciendo que Jesús es la primera creatura de Dios.

+Lupita: Bueno, para entender mejor este pasaje, hay que leerlo completo. A continuación se dice:

Porque EN ÉL FUERON CREADAS TODAS LAS COSAS, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: TODO FUE CREADO POR ÉL y para él, él existe con anterioridad a todo, y TODO TIENE EN ÉL SU CONSISTENCIA (Col 1,16-17).

+Lupita: Como ves, aquí se señalan algunas cosas: primero, que Jesús es el primogénito de toda la creación, no porque él sea la primera creatura, sino porque en él fueron creadas todas las cosas. Segundo, que todo fue creado por él y para él y que todo tiene en él su consistencia. ¿Por qué? Porque Jesús es Dios y Creador, pues sólo en Dios las cosas tienen consistencia. Más claro, ni el agua.

•Ana: Tienes razón. Leyendo lo que está después, se entiende mejor de que se habla. Fíjate que el pastor sólo me leyó el versículo quince.

+Lupita: No me extraña. Bueno, ahora voy a explicarte algunos pasajes de la Biblia en los que se aclara que nuestro Señor Jesucristo es Dios. Anota, por favor.

•Ana: Estoy lista. Empieza, por favor.

+Lupita: Veamos el primero: Evangelio según San Juan, capítulo 1, versículo 1:

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y LA PALABRA ERA DIOS (Jn 1,1).

+Lupita: Cómo sabes, Jesús es la Palabra y dice san Juan: la Palabra era Dios. Seguramente el pastor te dio este texto, pero algo distinto. ¿Lo recuerdas?

•Ana: Ahora que lo mencionas, cuando el pastor lo leyó, noté algo raro, porque el pastor dijo: Y la palabra era UN dios. Recuerdo que le pregunté al pastor: ¿Entonces ustedes creen que hay varios dioses? El pastor no supo qué decirme, miró a mis parientes con cara de susto y cambió el tema. Mis parientes le siguieron el juego y ahí quedó el asunto.

+Lupita: Pues vaya que los pusiste en aprietos.

•Ana: Creo que sí. Pero sigue mencionando otros textos donde se presenta la divinidad de Cristo.

+Lupita: Por supuesto. Y cómo estos textos no necesitan mayor explicación porque son muy claros te los diré seguidos.

Jesús le dijo a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.» Tomás le contestó: «SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO» (Jn 20,27-28).

De los israelitas procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, DIOS BENDITO POR LOS SIGLOS. Amén (Rom 9,5).

+Lupita: Hay más textos sobre la divinidad de Jesús, pero quiero aclararte algo muy importante. Cuando Santo Tomás dice a Jesús SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO, Jesús no lo corrige. No le dice: «No, Tomás, yo no soy Dios, sólo mi Padre celestial es Dios. Yo soy la primera creatura de Dios.» La Biblia dice que Jesús le dijo a Santo Tomás:

«Porque me has visto has creído. Dichosos los que creen sin haber visto» (Jn 20,29).

•Ana: Oye, ¡qué bueno que lo aclaras, porque no me había dado cuenta de eso!

+Lupita: Es que a Jesús, no le gustan las mentiras. Precisamente por manifestar su divinidad, los sumos sacerdotes, los saduceos y los fariseos decidieron la muerte de Jesús, considerándolo un blasfemo. Lee con atención estos dos textos bíblicos:

¿Por cuál de esas obras quieren apedrearme? Le respondieron los judíos: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino por una blasfemia, porque tú, siendo hombre, TE HACES A TI MISMO DIOS» (Jn 10,32-33).

Antes de que Abraham existiera, YO SOY. Entonces tomaron piedras para tirárselas; pero Jesús se ocultó y salió del Templo (Jn 8,58-59).

•Ana: Ahora me queda más claro. Jesús anuncia el Evangelio. Sus palabras y sus obras dejan muy claro su divinidad, es decir, que Él es Dios. Esto, obviamente les suena a blasfemia a los saduceos y fariseos. Por eso no hay que extrañarse que decidieran darle muerte. Como no podían hacerlo ellos mismos, lo entregaron a los romanos, acusándolo de dañar los intereses del Imperio y del Emperador.

+Lupita: Exactamente, Anita. Y lo más grave es que unos lo hicieron por obstinación y otros por ignorancia. Fíjate lo que dijo San Pedro, el primer papa:

Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidieron la libertad de un asesino. Mataron al SEÑOR DE LA VIDA. Yo sé, hermanos, que ustedes actuaron por ignorancia, al igual que sus jefes (Hech 3,14-15.17).

•Ana: Me parece hermoso que san Pedro hable de Jesús llamándolo EL SEÑOR DE LA VIDA, lo que parece confirmar la divinidad de Cristo.

+Lupita: Tienes mucha razón. Yo quiero que vayamos terminando este tema, leyendo el siguiente texto bíblico, que me parece muy significativo. Se trata del Evangelio según san Juan, capítulo cinco, versículos veintidós y veintitrés:

Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para QUE TODOS HONREN AL HIJO COMO HONRAN AL PADRE. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. (Jn 5,22-23).

+Lupita: A mí me parece muy claro lo que dice Jesús: todos debemos honrar al Hijo de la misma manera que honramos al Padre.

•Ana: Ajá. Ya voy entendiendo. Y como al Padre Celestial lo adoramos, a Cristo también debemos adorarlo, es decir, debemos reconocer que Cristo es verdadero Dios.

+Lupita: Efectivamente. Y en esto sólo estamos siguiendo las huellas de los Reyes Magos que fueron al Pesebre en Belén, de los Apóstoles y de los Ángeles, que en el Cielo adoran a Jesús.

Los magos entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, LE ADORARON; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra (Mt 2,11).

Los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle LE ADORARON (Mt 28,16-17).

Que todos los ángeles de Dios LO ADOREN (Heb 1,6).

+Lupita: Como ves, a lo largo de la Biblia aparece muy clara la divinidad de Cristo.

•Ana: Pues si, ha quedado clarísimo para mí. Ojalá algún día estos parientes míos escudriñen mejor las Escrituras, para que no sigan en el error.

+Lupita: Pues déjame decirte que tú puedes ayudarlos, preparándote mejor para dialogar con ellos.

•Ana: Tienes razón. Creo que de ahora en adelante me voy a preparar para ser promotora y defensora de la fe, como tú.

Fuente: http://www.apostolesdelapalabra.org/jesucristo-es-dios/