jueves, 10 de marzo de 2011

Masones, imponen el aborto

Masones, imponen el aborto


El relativismo moral y el laicismo, que no la laicidad, es sueño favorito de masones, y quitar la educación católica y retirar el crucifijo de la escuela, su anhelo acariciado. Los masones, esas sociedades secretas de filántropos en donde los miembros se tapan o tapaban el rostro en sus tenidas o reuniones, se ponen el mandil y no dan cara...

...están hoy en cualquier país y engloban a individuos de distintas profesiones: del campo de la política ( de izquierda, sobre todo; también los hay de derecha), de la cultura, de las finanzas y del mundo empresarial, de la abogacía y de la judicatura, de la medicina …, Algunos dominan instituciones no gubernamentales pero muy influyentes.

Lo mismo que practican el secretismo y les era propio taparse el rostro para no reconocerse entre ellos, enmascaran las palabras para que la gente no rechace sus propuestas y perciban lo malo como bueno, y, así llevar adelante sus planes de implantar el materialismo, un nuevo modo de ver las cosas, opuesto al Cristianismo y al resto de las religiones; para destruir los valores universales del matrimonio, la familia, del respeto a la vida, e implantar en el mundo un Nuevo Orden Mundial desde una especie de gobierno supramundial. Hoy promueven la subversión dentro de la Iglesia y la apostasía de la fe. Como se ha sabido por la Prensa (The Sunday Times de Londres, 24-05-09), el 5 de mayo hubo, en Nueva York, una reunión secreta del Club Good en casa del Rector de la Universidad Rockefeller convocada por Bill Gates para imponer su idea de que el problema mundial es el excesivo crecimiento de la población mundial y acordar reducirlo (asistieron David Rockefeller Jr., Warren Buffet, George Soros, Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, y los magnates de Ted Turner y Oprah Winfrey, importantes medios de comunicación).

Decidieron impulsar el aborto en el Tercer Mundo mediante programas de salud reproductiva (aborto químico y quirúrgico). Con las palabras “salud reproductiva” designan el crimen más abominable, el del aborto provocado, camuflado así, tras bonitas y positivas palabras que significan justo lo contrario. ¿Por qué? Para que produzca aceptación en la población y, sobre todo, en los representantes de los pueblos y éstos firmen hasta sin enterarse.

Tratan de eliminar una cultura milenaria y universal. Se dicen benefactores de la Humanidad; pero, mientras con una mano dan, con la otra desprecian. Se proponen eliminar a los pobres y discapacitados de la faz de la tierra, temerosos de que puedan sentarse a su mesa bien repleta; para ello, implantan programas de esterilización de masas en el tercer mundo, de “salud reproductiva”, como llaman al aborto para que cuele, no corrigen seriamente las hambrunas y, en ocasiones, promueven guerras. Dominan grandes multinacionales y dirigen instituciones financieras y de beneficencia; pero no conceden créditos a los países `pobres o en vías de desarrollo que rechacen el aborto. La solidaridad, libertad y fraternidad de que se ufanan, son, en ellos, palabras hueras, pues alejan de sí la compasión, considerada en el pensamiento masónico como debilidad. ¿Cómo pueden ser, de verdad, solidarios y fraternales, si el egoísmo y la dureza de corazón les devora?

Política y religión, son asuntos que, teóricamente, no tocan, o no tocaban; pero que están presentes, junto con medios de comunicación: la primera, como puerta para el poder; la segunda, como enemigo a batir, aunque se digan respetuosos con todos los credos; la tercera, para llegar a las masas y cambiarles el pensamiento.

¿Por qué las religiones, especialmente la Iglesia Católica, la consideran el principal enemigo a batir? Creo que no sólo porque León XIII y otros Papas condenaran sin paliativos la masonería ( el último, Juan Pablo II), sino también porque la Iglesia ha sido y es camino de cultura y de verdadera libertad; porque la Iglesia Católica tiene y enseña valores y principios “no negociables”, como, por ejemplo, la defensa sin fisuras de toda vida humana y rechaza el esoterismo, promovido por la sociedad teosófica; porque a los cristianos verdaderos les impulsa la caridad, tan distinta de la filantropía y la hipocresía; porque el cristiano auténtico llama pan al pan y vino al vino sin enmascaramientos que quiten el verdadero sentido a las palabras para conseguir fines perversos.

Repito, llaman salud a lo que crea muerte y conflicto emocional, como el aborto, y promocionan el llamado “matrimonio homosexual”, una relación infecunda que les sirve de arma destructiva de los conceptos sagrados de matrimonio y familia.

El relativismo moral y el laicismo, que no la laicidad, es sueño favorito de masones, y quitar la educación católica y retirar el crucifijo de la escuela, su anhelo acariciado.


Al Rey Alfonso XII le advirtieron que perdería la corona si consagraba España al Sagrado Corazón. El Rey, católico convencido, no siguió sus dictámenes. El mejor antídoto contra la masonería: la devoción al Corazón de Jesús, Amigo que nunca falla. La ambición que mueve a quienes suelen acercarse los masones y la falta de paz, van de la mano.

María Victora Camino

MVC Morales

Madrid

caminmor@gmqail


Sábado, 04 de julio de 2009